Profesionales realizaron un análisis bioético sobre las adicciones



Florencio Varela (Buenos Aires) (AICA): La Comisión de Bioética Padre José Kentenich realizó el sábado 8 de junio la decimoquinta Jornada de Bioética, que congregó a unas 150 personas interesadas en capacitarse en cuestiones bioéticas en torno a las adicciones desde varias disciplinas, y así, identificar las raíces, factores condicionantes y recursos preventivos. La mañana del sábado estuvo dedicada a identificar la gravedad del problema de la adicción, mientras que por la tarde, los asistentes se concentraron en los recursos para prevenir este flagelo social. La jornada concluyó con dos presentaciones entrelazadas para mostrar un itinerario de recuperación.

La Comisión de Bioética Padre José Kentenich realizó el sábado 8 de junio en Nuevo Schoenstatt, en Florencio Varela, la decimoquinta Jornada de Bioética, que congregó a unas 150 personas interesadas en capacitarse en cuestiones bioéticas en torno a las adicciones desde varias disciplinas, y así, identificar las raíces, factores condicionantes y recursos preventivos.

La mañana del sábado estuvo dedicada a identificar la gravedad del problema de la adicción, mientras que por la tarde, los asistentes se concentraron en los recursos para prevenir este flagelo social.


En la presentación, la hermana doctora Elena Lugo, filósofa especializada en bioética, identificó las raíces de la adicción en la condición humana en sí, en el hecho de que cada persona debe procurar la integración de sí mismo, individual y comunitariamente, pero que, paradójicamente, también experimenta su vulnerabilidad a causa de influencias que amenazan con fragmentar la personalidad, tanto física, moral, social o espiritualmente.


La doctora Raquel Bolton identificó y demostró el daño que supone para la persona las diferentes modalidades de la adicción, desde las drogas siempre ilícitas hasta el alcohol y el tabaco, que aunque consumidas con moderación, también son peligrosas por la tendencia a su abuso.


Seguidamente, el sociólogo Alejandro Piscitelli describió el panorama del consumismo, la masificación del individuo y otras influencias que disminuyen la capacidad reflexiva y el sentido de responsabilidad personal, haciendo al individuo proclive a ensayar respuestas inauténticas a los desafíos de la vida.


Luego del mediodía, la doctora Cristina Pecci insistió en la responsabilidad colectiva de promover el ambiente propicio al pleno desarrollo de la persona auténtica. A su paso le siguió la psiquiata Graciela Damilano, quien mostró el rol de los padres para fomentar la personalidad y el funcionamiento cerebral en la etapa decisiva del crecimiento.


La licenciada María Cecilia Barni desarrolló un itinerario pedagógico para lograr la libertad del discernimiento y de la toma de decisiones. Lo hizo inspirada en la visión orgánica del padre José Kentenich, que propone acentuar las actitudes comprometedoras de la persona, por iniciativa y motivación propia, basada en los ideales.


La jornada concluyó con dos presentaciones entrelazadas para mostrar un itinerario de recuperación. El doctor Marcelo Noel, médico y actual decano de la Facultad de Psicología de la Pontificia Universidad Católica Argentina, explicó la importancia crucial de cultivar la identidad propia y continuidad de sí mismo precisamente ante el vacío existencial que amenaza la cultura relativista y pluralista. Concluyó apuntando a la necesidad de un horizonte de seguridad que preste unidad a la vida en el orden de la fe.


Seguidamente, la doctora Lugo propuso tres pilares de la persona que deben afianzarse en su dimensión natural como sobrenatural: la dignidad, la integridad y la trascendencia.+



Etiquetas:

Publicar un comentario

[facebook][blogger][disqus]

Diocesis de Celaya

Forma de Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets